Todo tren de lujo tiene su personalidad después de la cena. La del Costa Verde Express es cálida y sin pretensiones — más cerca de una buena taberna entre amigos que de un salón formal, y ahí está justamente su encanto.
Plan uno: el coche bar
Música casi todas las noches, bebidas incluidas y un ambiente que se vuelve más cercano según avanza la semana. Como el tren aloja un grupo pequeño, las caras se convierten en nombres a la segunda velada — una dinámica que nuestros viajeros individuales bendicen especialmente.
Plan dos: el pueblo de fuera
Como el tren pasa cada noche quieto en una estación, la velada es suya para pasear — un paseo de puerto en Luarca, un helado sobre la bahía de Santander. Pocos viajes en tren del mundo permiten esto.
Plan tres: la almohada
Sin movimiento, sin zumbido de motor, oscuridad en la ventana. Los viajeros repiten a Palace Tours que es el sueño más sereno de su viaje — más sobre las habitaciones en nuestra visita a las cabinas.
Elija lo que elija, mañana empieza con café y costa — vea cómo es un día completo a bordo, o vaya directo a fechas y precios.



