Los españoles discuten de muchas cosas; que en el norte se come mejor no suele ser una de ellas. El Costa Verde Express cruza tres culturas gastronómicas distintas en seis días — este es su orden de degustación.

Primero: la barra vasca

Los pintxos de Bilbao son arquitectura en miniatura — la banderilla de la gilda con su anchoa, oliva y guindilla; salpicón de buey de mar sobre pan; foie con manzana. Muévase cada dos bocados; quedarse quieto en un bar de pintxos es de aficionados.

Después: Asturias, cocina para la montaña

La fabada — fabes mantecosas, chorizo, morcilla — se diseñó para mineros y pastores y sigue siendo gloriosamente contundente. Detrás: cincuenta quesos artesanos con el Cabrales de rey azul, y la sidra de nuestra guía de bebidas para abrir camino.

Al final: Galicia y la despensa atlántica

Pulpo espolvoreado de pimentón, vieiras en su concha del Camino, percebes arrancados a rocas letales y tarta de Santiago de almendra para rematar. Buena parte se come a pasos de donde desembarcó.

En el tren

Los menús del coche restaurante siguen la misma progresión regional — cómo se reparten las comidas entre tren y tierra lo explica nuestra guía gastronómica, y todo va en la tarifa (qué incluye). Palace Tours asesora sobre dietas en cualquier salida de la página de fechas.